Quiso el autor de esta obra que le escribiera el prologo de ella. Honrroso para mi es cumplir su encargo; pero debo advertir a mis posibles lectores que no tengo las dotes de "prologuista" que posee mi admirado amigo, el expresidente Lopez Michelsen , cuyos prólogos son todos admirables.
Acepte el encargo, aunque en verdad, esta obra no necesita prólogo El prologo de una obra, en efecto,tiene por objeto bien presentar a su autor o dar cuenta del contenido de la obra, juzgándola positiva o negativamente, o de las dos cosas a la vez. Pero Roberto Gerlein Echeverria, el autor, no necesita presentación. Es un personaje ampliamente conocido en Colombia.
Posee una rica formación cultural, particularfmente filosófica y humanística, que le ha permitido no sólo conocer y exponer los grandes problemas del país, sino proponer soluciones en su mayoria acertadas. Es un escritor fácil y de pluma elegante; orador fofoso,un político, no solamente en el sentido colombiano de esta palabra, sino en la concepción helenística del termino. Es él, además, un amigo sincero y honesto.
Baste lo expuesto para corroborar lo que antes dije: la obra de Gerlein Echeverría tiene que leerse con cuidado para tener un conocimiento amplio de nuestros grandes problemas y de sus posibles solucione. Ojalá otros de nuestro politicos lo imiten.
Rodrigo
Noguera Laborde
Bogotá, 3 de julio de 1995






