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EXPOSICION DE MOTIVOS
INTRODUCCION
Es
oportuno concretar en este momento una de las más
grandes aspiraciones del país, la cual consiste en el
traslado de la sede y de la oficina principal de las
empresas oficiales y mixtas que funcionan básicamente en
la provincia, de la capital de la República a la ciudad
más apropiada de cada región. La concesión de esta
solicitud no es una dádiva, sino la corrección
justiciera de hechos que nunca debieron de haber
ocurrido.
Tomando
como ejemplo el caso de la costa Atlántica, existe la
coyuntura de un extraordinario florecimiento de grandes
riquezas minerales en su territorio como son el gas
natural, el carbón y el níquel. Sin embargo, estas
riquezas son propiedad del estado; lo contrario ocurre
con el café, el cual por ser propiedad de particulares
le ha concedido una gran influencia a los nativos de la
región cafetera en la conducción del país. Es de
elemental justicia y un deber del Estado, beneficiar
principalmente a la Costa con el fruto de sus recursos
mineros. La costa Atlántica tiene grandes expectativas
y aspiraciones al respecto, y desea tener la máxima
beligerancia en el manejo de sus recursos mineros y en
las políticas energéticas de Colombia.
Para
lograr lo anterior, es necesario iniciar lo antes
posible un proceso de descentralización a través de las
empresas industriales gubernamentales o mixtas
instaladas en cada región las cuales están obligadas a
dar resultados para sobrevivir. Esto con el fin de
iniciar el proceso con la debida seriedad y no alimentar
el argumento de las regiones no tiene la capacidad
empresarial para manejar sus propios recursos. Este
argumento se basa en el mal comportamiento de varias
empresas regionales de servicios públicos, las cuales no
están obligadas a ofrecer servicios a un bajo costo para
sobrevivir por su carácter de monopolio estatal.
Paradójicamente, lo primero que hacen las grandes
empresas estatales cuyas empresas estatales industriales
están localizadas en la provincia, es ubicar la sede y
las oficinas centrales en Bogotá. Esta política es
lesiva para los intereses nacionales y regionales y de
poca visión hacia el futuro, como se demuestra más
adelante.
Es
evidente que esa tendencia centralizadora conlleva la
desviación hacia el centro, de la mayoría de los efectos
positivos colaterales que en términos de desarrollo
financiero, industrial, comercial, de servicios y de
recursos humanos, deberían, en sana lógica, beneficiar
la región don se encuentran localizados los proyectos.
El
exagerado centralismo crea un círculo vicioso difícil de
romper en el cual “la concentración crea más
concentración”. Este fenómeno se produce mediante un
complejo mecanismo que involucra toda una serie de
interrelaciones de efecto multiplicador cíclico entre
gran potencial del mercado, mayor demanda, alto nivel de
inversión, mejores ingresos y crecimiento de la
población.
Como
quiera que existan fuerzas económicas de atracción hacia
el centro, cualquier política descentralizadora debe
hacerse sobre el principio de impedir la convergencia de
una serie de mecanismo que llevan hacia una mayor
concentración.
Aunque
es cierto que algunos de los ejecutivos regionales de
estas empresas desempeñen un papel importante en la vida
comunitaria, su posición en la estructura corporativa
restringe su autoridad y sus horizontes a niveles
inferiores en la toma de decisiones. Las autoridades
del Gobierno con quienes ellos tratan, quedan expuestas
a la misma visión recortada que ellos tienen; por
consiguiente no se puede esperar que de esta interacción
salga la imaginación creadora necesaria para impulsar el
desarrollo regional.
La
descentralización y la Tecnología
Es necesario enfatizar que esta relación de dependencia
entre las entidades regionales y las oficinas centrales
en Bogotá, no se puede atribuir a motivos tecnológicos.
La nueva tecnología, debido a que facilita las
comunicaciones, implica una mayor interdependencia pero
no necesariamente una estructura jerárquica centralista.
Los lazos de comunicación pueden ser arreglados de tal
manera, que cada punto puede estar conectado
directamente con muchos otros, permitiendo
comunicaciones en todas las direcciones. Este sistema
sería policéntrico ya que los mensajes irían
directamente de un punto a otro sin pasar por el centro.
Cada punto seria un centro en sí mismo, y la distinción
entre centro y periferia desaparecería. Este sistema se
hace más factible por los adelantos aeronáuticos y
electrónicos, los cuales han reducido significativamente
los costos y han simplificado las comunicaciones. Por
lo anterior, es muy fácil la concentración de todas las
actividades de una empresa como Ferrominera, productora
de hierro esponja en Ciénaga. No es la tecnología la
que crea la desigualdad; es más bien la organización la
que centraliza las comunicaciones y arbitrariamente crea
capacidades desiguales para iniciar o terminar una
interacción, para almacenar y ocultar la información, y
para determinar el alcance de un intercambio y los
términos de una discusión. Así como los poderes
coloniales en el pasado unían cada punto de su imperio
con la metrópoli e inhibían las comunicaciones laterales
previniendo el crecimiento de centros independientes de
decisión y creatividad, las empresas del Estado
centralizan el control en Bogotá a través del sistema
jerárquico que imponen.
Regionalización de las Empresas
Lo que
se propone llevar a cabo en estas empresas, es una
especie de regionalización, en la cual desaparece el
órgano central en Bogotá y obviamente cualquier
subordinación jerárquica al mismo.
Se debe,
eso sí, sentar el principio básico que el traslado de
sede debe de darse al igual que un “traslado de
decisiones”. Debe dentro de las líneas de un lógica
descentralización administrativa, dotarse a las empresas
regionales de la autonomía e independencia necesaria que
garanticen la agilidad en la toma de las decisiones; de
lo contrario se estaría trasladando al centralismo, y
ningún problema se habría solucionado. Definitivamente
no se trata de trasladar el único centro; se trata de
promover varios centros alternativos.
Al
concentrar todos los niveles de decisión de una región,
se obtiene para ella un complemento de todo tipo de
especializaciones y ocupaciones. Esto abre nuevos
horizontes de desarrollo local al hacer posible el
control social y político de importantes decisiones
económicas. La aplicación adecuada de este sistema,
resultaría en una mayor eficiencia, no solamente dentro
del micro-cosmo de la empresa, sino también en el
macro-cosmo de la nación.
Así como
los países subdesarrollados necesitan crecer
económicamente para convertirse en unos socios efectivos
en el desarrollo mundial, las regiones tiene que
fortalecerse para que el país se fortalezca. El cambio
hacia una integración nacional adecuada, debe ir a
través de una correcta integración regional. El
desarrollo regional y la cooperación interregional es un
paso necesario para una más efectiva integración
nacional.
A medida
que el tiempo transcurra será más fuerte la presión de
las provincias para participar en las decisiones
económicas que las afectan, especialmente cuando no
existen razones lógicas que se los impidan; por
consiguiente, es necesario acelerar el proceso de
descentralización para evitar fricciones traumáticas
para cada región y para el país. Aun mas, sería
conveniente para estrechar los lazos de cordialidad en
el país, que el Gobierno Nacional iniciara
espontáneamente este proceso.
La
Descentralización una Actitud de Gobierno
LA
DESENTRALIZACIÓN DEBE SER, ANTE TODO, UNA ACTITUD DE
GOBIERNO EN EL MANEJO DE LOS ASUNTOS PUBLICOS. SOLO
CUANDO ESTO SE ENTIENDA EN TODOS LOS NIVELES JERARQUICOS,
PODRA LA PROVINCIA ENTENDER QUE SE HAN DADO LOS PASOS
INICIALES PARA UNA VERDADERA DECENTRALIZACION.
Un
requisito indispensable para la implementación de un
esquema razonable de descentralización es el de encarga
de la misma, a entidades diferentes a aquella que se van
a descentralizar. Se parte del postulado básico que
quienes y detentan el poder, difícilmente quieren
repartirlo, y no quieren implementar ningún sistema
descentraliza que implique pérdida de poder. Esto lo
demuestra el hecho que varios intentos anteriores los
han hecho abortar los mandos medios de la capital.
Se debe
advertir sobre la imperiosa necesidad que las personas
encargadas de llevar a cabo el proceso de
descentralización, desde la dirección de dichas
empresas, demuestren su integral compromiso con el
desarrollo de la correspondiente región donde se ubiquen.
A
continuación se demuestra que no existe ninguna razón
importante para que la sede y la oficina central de
estas empresas estén localizadas en Bogotá, mientras que
existen razones de tipo administrativo, económico,
político, social y moral para centralizar todas sus
operaciones en la provincia.
ANÁLISIS ADMINISTRATIVO
El
argumento que siempre utilizan los mandos medios del
gobierno y los altos ejecutivos de las empresas que se
desean descentralizar para oponerse al desplazamiento de
las sedes de Bogotá en otras ciudades, es la
conveniencia de tener la cede en el mismo sitio donde se
encuentran las oficinas centrales de las principales
entidades del gobierno y las cercanía a los accionistas
de las empresas, o sea, el centralismo alimentándose así
mismo. El anterior argumento es muy liviano y carece de
una importante valides como lo demuestra el hecho que
importantísimas entidades tales como la Andi, Coltejer,
ISA, Fabricato, Suramericana de Seguros, Cartón
Colombia, Carvajar & Cia, Colgate, Palmolive, CVC,
Promigas, Gas Natural Colombiano, Cementos Caribe,
Colinsa, Intercor, Corelca, Vikingos, Conastil y muchas
otras, tienen su sede y el centro de sus operaciones en
Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena, no encontraron
ningún tropiezo importante por estas localizadas allí.
Intercor en Barranquilla
Caso
especial es el de la empresa Carbocol, la cual tiene su
sede en la capital a pesar de que su socio en la
inversión más importante del siglo en Colombia a
escogido a Barranquilla como base para sus operaciones
en la explotación de los yacimientos del cerrejón, que
son no solo los más importantes de Colombia, sino los
quintos en el mundo. Por lo tanto, se verá la paradoja
del personal de Intercor Viajando a Bogotá o el personal
de Carbocol viajando a Barranquilla, cuando todo el
proceso de co-gestión de los yacimientos debería
efectuarse en la misma ciudad escogida por la
transnacional y que refleja el hecho que cuando no
existen las absurdas presiones centralistas las empresas
escogen su centro de operaciones de acurdo a lo más
conveniente para su eficiencia. Al observar este caso,
se ve como se le niega a la región sacar el máximo
provecho a sus propios recursos para mejorar su nivel de
vida y en este caso, como cosa común, es una empresa
gubernamental la culpable.
La
Provincia tiene gente capaz
No es
aceptable tampoco la excusa que en la provincia no
existe el personal capacitado para manejar estas
empresas ya que sus habitantes han demostrado su
capacidad como empresarios y como trabajadores
organizados, siendo un ejemplo de esto, el hecho que la
industria petrolera y petroquímica del país, la cual es
la más sofisticada, ha sido, por razones de adaptación
climatológica y de la vinculación natural a los
empresarios extranjeros, manejada principalmente
oriundas de la costa atlántica y los antioqueños,
vallunos, santandereanos, por mencionar solamente
algunos casos, han demostrado su capacidad para dirigir
acertadamente muchas empresas.
Desvirtuados los principales motivos para la
centralización de las empresas en Bogotá, se demuestra a
continuación la conveniencia desde el punto de vista
administrativo de su descentralización.
La
Descentralización agiliza el proceso administrativo
La
cercanía al sitio donde ocurren los acontecimientos que
son la razón de ser de las empresas, permite a los
directores de las mismas tener un enfoque más realista
de los problemas y acelera el proceso de la toma de
decisiones, ya que las comunicaciones son mas agiles y
efectivas. Por otro lado, la centralización conduce a
la excesiva burocracia, creando un verdadero formulismo
procesal, que retarda innecesariamente la acción
expeditiva, creando un sin número de trabas y obstáculos.
Se crean situaciones tan ridículas como el de la fabrica
que no puede vender en la región su producto sin
autorización de Bogotá, o el del ejecutivo regional que
le dice a su jefe cual es la orden que debe darle, o el
de la repetición de posiciones porque se inventan jefes
en Bogotá para las diferentes funciones que ya son
desempeñadas idóneamente en la oficina regional. Estas
oficinas centrales simplemente, el aumentar con costos
improductivos los costos unitarios de la producción o de
los servicios.
La
consolidación de todas las funciones en el centro de
operaciones de la empresa, produce un grupo humano más
homogéneo, con mayores comunicaciones y menos tensiones
lo cual redunda en un mejor desenvolvimiento
administrativo y en unas buenas relaciones laborales.
La
descentralización propuesta, evita que un mismo grupo de
ejecutivos encasillados en tradiciones desuetas, manejen
de una manera más moderna y efectiva.
El
centralismo administrativo de muchas de estas empresas
se evidencia en el hecho que la toma de decisiones en
muchos aspectos que regulan las relaciones
empresa-gobierno y ciudadano-gobierno, están
centralizadas exclusivamente en la capital de la
Republica, no solamente desde el punto de definición
formal de la política, sino también desde el punto de
vista de implementación de la misma. Bogotá, no es
solamente el centro mismo de la decisión, sino que al
ser sede de las oficinas principales, concentra las
decisiones sobre compras, lo cual es causa del traslado
de muchos departamentos especializados de ventas de
empresas de las provincias a Bogotá.
Finalmente, lo propuesto provocará una serie de de
medidas administrativas en las entidades gubernamentales,
que catalizarán el proceso de descentralización de ellas,
de tal manera que el gobierno Nacional deba apoyarla
para ser consecuente con lo que ha pregonado.
ANALISIS ECONOMICO
Desde el
punto de vista económico lo que se busca es la
descentralización, ya que mientras que descentralización
puede considerarse como la acción de dotar de mayor
autonomía a los diversos componentes de una organización,
transfiriendo a órganos regionales una parte de las
atribuciones que antes ejercía el órgano, la
descentralización puede entenderse como la acción
económica de buscar para las diversas regiones de una
nación, una mayor participación proporcional en la
actividad económica.
El
análisis económico se enfoca revisando los aspectos de
eficacia y eficiencia para las empresas y los efectos
para la región del traslado de las sedes. Se considera a
la eficacia como una expresión de la capacidad de una
organización para alcanzar sus metas y se apoya en su
habilidad para maximizar su obtención de recursos de su
medio ambiente.
Para
ser eficaz se debe conocer el negocio
En el
sentido anterior, es importantísimo para que una empresa
industrial sea eficaz que sus directivos sean
fundamentalmente industriales de carrera y no
especialistas en otras ramas o, aún peor, en ninguna, y
sin creatividad industrial o empresarial como sucede con
la centralización en Bogotá de las sedes de las empresas
ya que en el mayor de los casos se rifan las posiciones
de dirección general entre personas sin experiencia
para el cargo, las cuales simplemente están
afortunamente ubicadas geográficamente y socialmente.
Estos directores no comprometidos con el crecimiento
físico de las instalaciones, solamente se preocupan por
los problemas a corto plazo y por adquirir un mayor
status personal. Para ser eficaz en el manejo de una
empresa industrial, hay que sentir y conocer su
tecnología. Es notable el ejemplo de las empresas
productoras de automotores en los Estados Unidos que por
abandonar el adelanto tecnológico y de producción y
dedicarse a especulaciones financieras, están al borde
del desastre ante la competencia japonesa.
La
función de producción es importantísima en los países en
desarrollo
Se debe
hacer énfasis en que la proximidad de los niveles de
decisión a las sedes operativas permitirá la
visualización de las oportunidades reales de la empresa
y su dirección por verdaderos industriales. Vale la
pena anotar en este momento, que una vez definidos los
mercados, lo más importante en el caso de las empresas
localizadas en los países, es su capacidad para obtener
su máxima capacidad de sus instalaciones industriales y
dominar su tecnología. Esto lo confirmará cualquier
experto del Banco Mundial o de asesores especializados.
Es abundante el número de errores industriales cometidos
por el centralismo, debido a su carencia de familiaridad
con los problemas industriales.
Se
necesita un nuevo modelo económico que promueva las
exportaciones
La
localización de la dirección general en los centros
operativos en las costas, tiene otras ventajas para
aumentar la eficacia de las empresas producto de su
mayor cercanía al mundo exterior, como son un mayor
contacto con la realidad exterior y de una mayor
apertura al comercio exterior, al visualizarlos mejor
quien tiene una mentalidad más condicionada a él por sus
costumbres.
Es
evidente que aunque las políticas de desarrollo
industrial en Colombia han fluctuado entre la
sustitución de importaciones y la promoción de las
exportaciones, no se han tomado suficientes medidas
económicas en forma integral para favorecer las
exportaciones, y el modelo más permanente es el
desarrollo hacia dentro, basado en altos aranceles,
fuertes restricciones a las importaciones y un proceso
sobrevaluado. Si a estas medidas se suma una alta
inflación interna, están establecidas las condiciones
para desestimular las exportaciones.
Son las
anteriores políticas las que han mantenido al país de
espaldas al mar, impidiendo una integración real
adecuada, y la instalación de empresas con economía de
escala diseñadas para exportar. El endeble desarrollo
colombiano ha estado basado en empresas pequeñas a nivel
internacional, instaladas cerca de su mercado cautivo,
básicamente el de la región andina y protegidas por
altos aranceles.
Por lo
anterior, es indispensable impulsar una nueva mentalidad
exportadora, y pensar en instalar plantas proyectadas
básicamente para exportar, en las cuales los excedentes
son vendidos al país. Nada mejor que una
descentralización total hacia las costas para estimular
una política de incremento en las exportaciones.
El
modelo imperante en el Grupo Andino, dentro del cual se
negocian localizaciones para nuevas empresas en los
diferentes países, los cuales producirán para toda la
subregión, es adaptable al concepto de regionalización
de las empresas productoras dentro de Colombia. Estas
empresas localizadas íntegramente en una provincia
colombiana, producirán para todo el país y para el
mercado externo.
Por otro
lado, las empresas localizadas totalmente en las
provincias adquirirán una mayor eficacia, ya que al
cumplir con los anhelos de la región, recibirán un
soporte integral de todos los estamentos que la
conforman.
La
descentralización aumenta la eficiencia
Con
respecto a la eficiencia, la cual es subordinada de la
eficacia, ya que solamente se aumentan los problemas si
se es eficiente en un proceso ineficaz, son pertinentes
los siguientes comentarios:
Al
concentrar todo en el centro de operaciones, se unifican
los recursos en vez de dispersarlos, lo cual facilita la
operación y mejora de eficiencia en el manejo de ellos.
Esta unificación conlleva reducciones importantes en
los costos de personal e instalaciones administrativas,
mejora las comunicaciones y promueve un grupo humano con
mayor cohesión y por lo tanto más eficiente.
Por el
contrario, la separación de la sede del centro de
operaciones, subutiliza recursos, origina gastos
innecesarios y, crea tensiones internas perjudiciales.
Además, crea inconvenientes demoras en la toma de
decisiones que conciernen a las actividades de las
empresas y de los individuos, implicando un costo
adicional en tiempo y dinero, costo que en muchas
circunstancias puede ser demasiado alto.
Por
último cabe anotar que el gigantismo y la falta de
competencia tienen viciado el progreso de muchas
empresas en el país. Proceso centralista bajo el cual
se han venido aglutinando por los más variados caminos,
diferentes empresas bajo una sola dirección en Bogotá,
ha liquidado la sana competencia que existía
anteriormente como es el caso de los diferentes puertos
y de los centros de refinación de Barrancabermeja y
Cartagena. Mucho más saludable para evitar la
paralización del país por no tener sino una alternativa,
es contar con dos o varias empresas que al competir
sanamente emulan los resultados, en los desarrollos y
liberan al país con una apertura en los resultados, en
los desarrollos y liberan al país con una apertura de
posibilidades mejorando la eficiencia de todo el proceso
productivo.
Los
beneficios económicos para la región, derivados del
traslado de las oficinas principales de las empresas de
Bogotá a diferentes ciudades de la provincia, son
múltiples e importantes como se verá a continuación.
El
crecimiento lo planea la oficina central
Una
oficina principal poderosa, consciente planea y
organiza el crecimiento del capital de la corporación.
E s allí donde están localizados los hombres claves que
planean cómo se distribuirán los recursos disponibles.
Su poder proviene de su control sobre los fondos y sobre
el personal. Son ellos quienes determinan quienes serán
promovidos o incorporados a alto nivel en la empresa y a
través de la distribución de los recursos económicos
determinan las metas a largo plazo y los objetivos de la
corporación.
Con la
localización de la oficina central en la provincia, se
obtendrá por un proceso de decantación natural que los
más importantes ejecutivos de las empresas sean nativos
de la región. Sobre esta premisa y la explicación
anterior sobre el poder de las oficinas centrales para
determinar los objetivos de las empresas, se hace
evidente que estos ejecutivos impulsaran el crecimiento
de las empresas dentro de la región, con gran beneficio
para ésta y para el país por lo estratégico de su
localización con respecto al comercio exterior.
Otro
beneficio económico de gran importancia para la región,
que se deriva de localizar en ellas todas las funciones
principales de las empresas, es el manejo financiero de
los fondos en la región, lo cual aumentará en forma
considerable la disponibilidad de éstos para las
entidades financieras regionales. Aquí será
indispensable vigilar que las oficinas seccionales no
trasladen innecesariamente los fondos adquiridos a las
oficinas centrales.
El
traslado de las oficinas centrales conlleva importantes
beneficios al desarrollo potencial de la región por
cuanto implica la concentración allí de un importante
grupo directivo que representa un valioso capital humano,
el traslado de cuentas bancarias aumentándose el
potencial crediticio de la región, aumento del poder
adquisitivo de la comarca, el aumento de la demanda por
servicios profesionales especializados (seguros,
asesorías, etc.) y el incremento del movimiento de la
propiedad raíz. Otro aspecto importante será el de la
especialización geográfica integral, en los desarrollos
propios de la región tales como la minería, la energía,
la petroquímica, el transporte marítimo y fluvial, y el
comercio exterior.
Un
beneficio que tampoco se puede desestimar, son los
ingresos adicionales para los municipios a través de
impuestos, donaciones, etc, que acarrearía los traslados
propuestos. Como último beneficio, pero no por eso menos
importante, se considera que esta gestión, agrupa los
intereses políticos en las provincias, dándole vigor a
plataformas de desarrollo más acordes con las
características de la región-
Veamos
ahora los perjuicios para la provincia, causados por la
centralización de las oficinas principales en Bogotá.
En
términos generales las instalaciones operativas son
utilizadas en Bogotá como simples enclaves con apenas un
pequeño efecto de desarrollo en la región, imitando así
los peores ejemplos de dominación colonialista. Este
centralismo hace que el desarrollo económico de la
periferia con relación al centro, se vea frenado a causa
del desequilibrio que impide el normal desenvolvimiento
de todas las actividades económicas. Estimula además la
concentración económica, mediante la desmedida
importancia que adquiere el centro de decisiones y la
consecuente y necesaria visita para el trámite de los
asuntos de la más variada índole. Algo que hace aun más
aberrante los efectos del centralismo es la ventaja
comparativa sobre bases artificiales de entidades y
personas relacionadas geográficamente a los centros de
poder en Bogotá, lo cual conlleva a una ineficiencia y
una injusticia.
ANALISIS POLITICO
Es un
hecho evidente que la zona periférica ha venido
perdiendo importancia relativa, al agravarse el problema
de la desventaja comparativa con el resto del país.
Esto hace necesario revertir esta tendencia para
preservar la integridad nacional y la democracia.
Es por
todos reconocido que la distribución del poder es base
importante de la democracia y que la dispersión de
intereses es lo que hace a un país grande. La
posibilidad que un interés tiene que oprimir al resto de
la comunidad disminuye en proporción inversa a las
dimensiones de la misma. La amplitud de la comunidad es,
pues, un factor determinante de la libertad política. El
comportamiento humano nos indica que no se puede unir el
poder económico y el político en un solo centro, sin que
se le abra la puerta a la tiranía.
Cuando
más reducida sea una sociedad, menor será el numero de
los partidos e intereses que la integren; a menor
número de los mismos, corresponde una mayor probabilidad
de formación de mayoría; cuanto más pequeño sea el
número de individuos integrantes de la mayoría y el
circulo en que se encuentren, con mayor facilidad se
pondrán de acuerdo y realizaran sus planes de opresión.
Lo
propuesto al distribuir el poder, le da a éste una mayor
estabilidad. El objetivo básico de esta medida de
desconcentración económica es el de dotar a las zonas
periféricas de la posibilidad de estar cerca de los
puntos de decisión, dando a la provincia la oportunidad
de participar en el diseño y planteamiento de las
políticas que orientan la actividad de la Nación. Lo
anterior permitirá el desarrollo de alguna de las áreas
más subdesarrolladas de la región y el control local de
los recursos de la zona.
Solo en
las colonias o en aquellas regiones en la que existe
carencia absoluta de clase dirigente, entidades que
tienen su razón de ser por actividades productivas
realizadas en una zona, son administradas desde las
localidades distintas y por personas ajenas a la región.
La
situación actual es preocupante por la clarísima lección
de la Historia Universal de la cual hacen parte los
tristes episodios de la desmembración de nuestra Patria
Bolivariana, cuyo centro era el mismo al cual hoy se
hace referencia, y la cual enseña que los lazos de la
dependencia no se fortalecen a medida que se tensionan,
sino que, antes por el contrario, se debilitan y
terminan por romperse. Es necesario hacer una
distribución regional justa y fortalecer las costas y
sitios más alejados de la capital para reafirmar la
nacionalidad colombiana.
Por
último es conveniente recordar, que el país tiene un
gran respeto por la tradición que los recursos de una
región sean manejados por su gente, y se solicita este
respeto para la Costa Atlántica.
ANALISIS SOCIAL
Al
establecer las sedes de las empresas en las regiones
donde están localizados sus recursos o donde tienen su
centro de operaciones, existirá una mayor preocupación
por éstas con el medio ambiente en las cuales se
desarrolla su actividad, puesto que harán parte más
estrecha de la comunidad y se tendrá más en cuenta ésta
al proyectar las operaciones.
En caso
que dichas empresas sean manejadas desde fuera por
dirigentes que desconocen la idiosincrasia y la
geopolítica de la región, se impide el fortalecimiento y
desarrollo de la clase dirigente de la provincia, al
quitarle injustamente la oportunidad de participar en la
toma de decisiones, que por razones obvias afectan las
condiciones socio-económicas de la región.
Si las
empresas en cuestión son dirigidas por provincianos
desde ciudades fuera de su región natal, se priva a la
sociedad de esta sección del país y su clase dirigente
de algunos de sus miembros más llamados a ofrecer
soluciones a sus problemas sociales y económicos más
apremiantes. Es doloroso que en Colombia se tenga que
trasladar una persona a Bogotá, sacrificando el placer
de vivir según sus costumbres ancestrales, porque las
posiciones importantes están localizadas en la capital
del país.
El
traslado de las sedes de las empresas impulsa el
fortalecimiento de la clase dirigente, integra el
proceso de desarrollo del país muchos valores humanos
desperdiciados, fortalece el espíritu regional, ayuda a
balancear el ingreso per cápita en el país y desarrolla
la clase dirigente política.
Estas
organizaciones consolidas en su centro de operación,
pueden visualizarse como una coalición de individuos,
tales como directivos, técnicos, trabajadores,
suministradores, clientes y representantes de otras
entidades con las cuales la empresa tiene alguna
relación, trabajando en pro de los intereses de la
región y del país.
ANALISIS MORAL
A pesar
de que se aproxima la celebración del primer centenario
de la Constitución adoptada en 1886, es decepcionante
observar cómo no se cumple su lema “Centralización
Política y descentralización Administrativa”, no
solamente por parte del Estado sino por las empresas de
economía mixta o paraestatales que están negando un
autentico desarrollo a las regiones con base en sus
propios recursos. Lo anterior hace que la actitud
centralista sea mucho más agravante puesto que les niega
a las regiones las posibilidades de desarrollo,
limitándolas a recibir lo que la capital quiera conceder
a titulo de una generosidad inexistente, puesto que se
está devolviendo lo que pertenece al acervo regional.
Se
repite lo dicho anteriormente, sólo en las colonias o en
aquellas regiones en la que existe carencia absoluta
de clase dirigente, entidades que tienen su razón de ser
por actividades productivas realizadas en una zona, son
administradas desde localidades distintas y por personas
ajenas a la región.
Es por
otro lado inaceptable moralmente, que lo que más
dignifique a una persona para un puesto directivo en una
empresa, sea su cercanía a los centros de poder por una
simple casualidad de ubicación geográfica. Para poder
gobernar con los más idóneos, se debe rescatar para el
servicio de la comunidad a todos los valores humanos
nacionales.
Colombia, como país en desarrollo, ha considerado como
una práctica inmoral el trato discriminatorio que recibe
de los países industrializados, especialmente en lo
referente a las relaciones comerciales con sus materias
primas. No se puede tener la doble moral de quejarse
internacionalmente de algo que se hace constantemente y
a veces con peores características a nivel regional
interno.
CONSIDERACIONES JURIDICAS
El
proyecto se refiere a las personas jurídicas designadas
con el nombre genérico de “Entidades Descentralizadas”.
Como se sabe, se trata de organismos creados por la ley,
o autorizados por ésta, adscritos o vinculados a la
administración pública y comprendida en tres modalidades:
a.)
Establecimientos Públicos, cuando su finalidad consiste
en atender funciones administrativas;
b.) Empresas comerciales e Industriales del Estado, si la actividad
que desarrollan es de naturaleza industrial o comercial
y, además, disponen de patrimonio íntegramente estatal;
y
b.)
Sociedades de Economía Mixta, cuando bajo la forma de
sociedades comerciales, con aportes estatales y
privados, se dedican a la explotación de una rama
industrial o comercial.
Sea cual
fuere la modalidad escogida, las entidades en comentario
constituyen siempre un instrumento de la llamada
descentralización funcional, o por servicios, cuyo
principal objetivo es facilitar la tarea administrativa
con la creación de organismos que dispongan de cierta
autonomía jurídica, administrativa o patrimonial. Por
consiguiente, en las entidades descentralizadas, opera
un fenómeno de transferencia de una parte de la
actividad estatal a un ente específico, para satisfacer
intereses de la comunidad. La autonomía que caracteriza
tales institutos, en ningún caso podría entenderse como
licencia para actuaran al margen de los fines inherentes
a la administración pública. Siempre, en toda
circunstancia, su actividad debe estar encaminada a
cumplir una finalidad de interés general. Resultará
inconcebible que personas jurídicas adscritas o
vinculadas a la administración pudieran actuar sin
consideración al interés colectivo. La íntima relación
entre la administración y sus entes descentralizados,
condujo a André De Laubadere a concluir que el
establecimiento público es un servicio público dotado
de personería jurídica.
Precisamente en razón de encontrarse comprometido el
interés colectivo en las labores que desarrollan los
organismos descentralizados, nuestra Constitución y la
ley atribuyen al Congreso ciertas potestades en la
creación y funcionamiento de tales entidades. Así, el
constituyente de 1968 distribuyó competencias sobre la
materia entre el Legislativo y el Ejecutivo, en procura
de armonizar la ingerencia de uno y otro en los
prementados entes. Al Congreso correspondió, por virtud
de lo dispuesto en las atribuciones 9a y10a del artículo
76 de la carta, crear los Establecimientos Públicos y
expedir los estatutos básicos de estos, de las
sociedades de Economía Mixta y de las Empresas
Industriales y Comerciales del Estado. Cabe observar que
el Constituyente no reservó directamente para el
Congreso la atribución de crear las Sociedades de
Economía Mixta y las Empresas Industriales y Comerciales
del Estado. Las disposiciones constitucionales se
limitaron a conferirle poderes para expandir los
estatutos de estos últimos organismos. Sin embargo, el
Ejecutivo, en uso de las facultades extraordinarias
contenidas en la Ley 65 de 1967, se estableció, en los
artículos 6º. Y 8º del Decreto 1050 de 1968, que tanto
las Empresas Industriales y Comerciales del Estado, como
las Sociedades de Economía Mixta, son organismos creados
o autorizados por la ley, con lo cual se extendió a
ellas la competencia que la Carta sólo había confiado al
Congreso en tratándose de Establecimientos Públicos.
Por otra
parte, la Ley 17 de 1970 estatuyó un nuevo control
especial del Congreso sobre las entidades
descentralizadas, al someterlas a la vigilancia de la
Comisión Octava de las Cámaras. Esta especie de control
político reviste enorme trascendencia por que permite al
Congreso velar sobre el funcionamiento de tales
institutos y examinar en cualquier tiempo la gestión
administrativa, financiera y técnica que realizan.
No
obstante las atribuciones asignadas al Congreso respecto
a las personas jurídicas en cuestión, creemos necesario
y útil que se confiera facultad explicita para
determinar el domicilio y la sede administrativa
central de esas entidades, cuando se cumpla el
prerrequisito establecido en el propio proyecto de ley.
Valga aquí recordar que las entidades descentralizadas
están comprendidas en dos grandes categorías generales:
1ª) las llamadas “directas” cuya característica
principal consiste en emanar directamente de la ley que
las crea o autoriza, como ocurre con las contempladas en
los artículos 5,6 y 8 del Decreto 1050 de 1968; y, 2ª.)
las denominadas “indirectas”, que son entes jurídicos
surgidos por la asociación de entidades descentralizadas
entre sí o de ellas y la nación, e, incluso, en
concurrencia con particulares. Estos entes societarios
están contemplado están contemplados en el artículo 29
del Decreto 1050 de 1968 y en artículo 4º. del decreto
3130 de 1968.
Las
precisas facultades previstas en el proyecto son en
particular, importantes con relación a las entidades
descentralizadas llamadas “indirectas”. Porque si bien
es cierto que las potestades contenidas en el proyecto
podrían actualmente ser ejercidas por el Congreso
mediante la ley que cree, o autorice de los respectivos
estatutos, no sucede lo mismo con aquellas
correspondientes a la categoría de “indirectas”. De
conformidad con la estipulación contenida en el artículo
29 del Decreto 1050 de 1968, los entes “indirectos” solo
precisan para ser constituidos que los casos de
asociación estén previstos en las leyes o sean
autorizado por decreto del gobierno. De una parte, bien
sabemos que esos casos se preveen en las leyes de modo
general, sin precisar detalles y sin consignar
estipulaciones como a la que se refiere el proyecto.
Entonces, no le sería dable al Congreso, por ejemplo,
prefijar el domicilio de las futuras entidades “indirectas”,
valiéndose de los instrumentos legales vigentes en la
actualidad. Y de otra parte, el artículo 4º del
Decreto 3130 de 1968, defiere al acto de constitución de
la respectiva persona jurídica la competencia para
precisar el nivel al cual pertenece, y, por ende, el
lugar de su domicilio, así como para precisar su
clasificación dentro de las categorías establecidas en
el Decreto 1050 de 1968. Como se ve, la intervención
del Congreso en la formación de las entidades
descentralizadas “indirectas” es en extremo distante y
reducida en la regulación legal presente incluso cuando
ejerce la prerrogativa de preveer los casos de
asociación.
Pero,
además, la ya atenuada intervención del Congreso se
torna inexistente cuando el Gobierno ejerce la facultad
de autorizar por Decreto la constitución de la
asociación, en cuyo caso el Congreso se completamente
ajeno a la formación del nuevo ente.
Salta a
la vista la incongruencia contenida en una situación que
permite la existencia de entidades provistas con
prerrogativas administrativas sin intervención, o con
muy escasa ingerencia del Congreso Nacional. El
proyecto presentado a vuestra consideración procura
paliar esa notable deficiencia en el sistema legal que
regula la creación de las entidades descentralizadas “indirectas”,
y, también, persigue precisar ciertas potestades del
Congreso en relación con aquellos entes descentralizados
que se catalogan como “directos”.


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